Me gustaría invitaros a escuchar esta tertulia que hemos mantenido tres locutores de la talla de Borja Abad, Javier Gauna y Helena O Valle y una servidora sobre la clonación de voces.
La semana pasada me tentaron en este sentido aludiendo a que la industria de los audiolibros tendía a desaparecer y que la única forma de participar en ella sería a través de la clonación de voz. Si yo me clonaba la voz y se generaban audiolibros con una muestra de 30 minutos de duración, yo percibiría ingresos pasivos y además no tendría que grabar horas y horas de texto. Me pintaron un escenario en el que hay que tomar la decisión de estar dentro o fuera de esta tecnología. Y me entraron dudas, cómo no. Pensé que quizá otros compañeros míos ya habían dado el paso de clonarse la voz, como medida preventiva y con la idea de prevenir futuros sustos y ser tú mismo el que tiene el control de lo que se hace con tu voz.
En el inpass en el que yo me estaba pensando dar este paso, y con ello, renunciar a mis principios que no comulgan con este tipo de ideas de clonación, lo expresé en el grupo de Whatsapp que tenemos en común varios locutores y yo. Allí se encendió rápidamente la mecha del debate, y muchos fueron los que dijeron haber sido tentados también y haber rechazado frontalmente esta proposición “indecente”. Otro de los locutores, Borja, que es pragmático y muy consciente del mercado audiovisual, nos hizo números en un momento y nos hizo ver lo ridículo que era pagar un peaje tan alto por dos míseros duros de ingresos pasivos que obtendríamos.
Y es que esto no solo es una carrera hacia lo cómodo, lo rápido y lo fácil, es una carrera hacia lo barato, lo low cost y una devaluación terrible de un producto audiovisual.
Pensamos que una conversación tan interesante y que arrojaba tanta luz sobre nuestra profesión, siempre tan solitaria y falta de consenso, debía trasladarse a la opinión pública. Por eso nos reunimos cuatro locutores, tres con la experiencia de haber sido propuestos como voz clonada, y Borja, que es quien pone los puntos sobre las íes y nos ilumina el camino.
No se trata de denostar la tecnología iA que ya tenemos encima desde hace varios años, ni de poner puertas al campo; tampoco queremos cargar las tintas contra los locutores que para abrirse camino toman ese camino para darse a conocer. Pretendemos que cualquiera que tenga la duda de si clonarse o no la voz, pueda decidir con toda la información que vertemos en esta charla. Y que de esta manera pueda elegir adecuadamente su opción.
Espero que aprendáis, disfrutéis y os aporte algo esta tertulia entre amigos y compañeros unidos por un fin último: el amor y el respeto a esta profesión.
Larga vida al artesano, al artista, al creador!!!