Voces al otro lado del Argayo. 05×04

 

Aprovechando la tertulia de locutores en donde charlábamos sobre clonación de voces y el futuro de nuestra profesión, vamos a lanzar un podcast muy bonico que se ha grabado entre el 28 de febrero y el 15 de marzo. Queremos seguir manteniendo este cuaderno de bitácora sonoro, primero para recordar nuestras andanzas varias, -no creáis que no lo usamos-, y segundo para compartir con vosotros nuestro oficio y todo lo relacionado con la voz.

Me siguen preguntando cuando sale la conversación, a qué me dedico exactamente y dónde me pueden escuchar, y sigue siendo útil derivar a esa gente curiosa al podcast más rural de la comarca, este nuestro podcast, llamado Voces al otro lado del Argayo. Y quizá es momento de recordar por qué se llama así.

Allá por 2019 hubo inundaciones después de unas copiosas lluvias -estuvo lloviendo fuerte durante una semana sin parar, fue increíble-, y se produjeron varios incidentes. Entre ellos, el que nos afectó durante cuatro meses al valle de Cabuérniga: el argayo de Ruente. Un argayo es un derrumbe de monte. En este caso, nos taponó la carretera que nos conecta con nuestra particular civilización, el pueblo de Cabezón de la Sal y de ahí a todos los demás núcleos importantes de Cantabria. Debíamos dar un rodeo de más de una hora por un puerto para llegar a Cabezón, que en circunstancias normales nos lleva quince minutos.

Y así surgió Voces al otro lado del Argayo. Sentimos la fuerza de la naturaleza, cómo llegaba y pegaba un manotazo en nuestro asfalto para decir “hasta aquí”. Nos puso en nuestro sitio, y es que por mucho que la retorzamos a nuestro antojo ella siempre es ganadora. Y así debe ser. Decenas de argayos siguieron produciéndose, se abrieron carreteras como si fueran de cartón, hubo inundaciones -de hecho nosotros tuvimos que irnos dos días a un hotel porque nuestra casa se inundó unos centímetros.

Esta vivencia tan intensa nos conectó con la comunidad, nos hizo repensar cómo trasladarnos, nos revivió situaciones pasadas que están desafortunadamente, olvidadas por los tiempos modernos. La gente caminaba a través del monte para llegar a su puesto de trabajo, montaba en bici para salvar el argayo, rodeaba las montañas y se encontraba con vecinos y andantes con los que difícilmente antes coincidían. Nos hizo sentirnos vivos y sentirnos parte de algo, parte de una población, parte de la naturaleza salvaje. Y eso siempre está bien.

Así que decidimos emprender el viaje de contar y contarnos cómo era esto de vivir en un lugar del mundo tan maravillosamente conectado a la tierra. Y desde aquí, divulgamos nuestro querido oficio de la voz, nuestra manera de pensar y de estar en el mundo, y animamos a todo aquel que pueda, a trasladarse a la España vaciada.

En este episodio hablamos de clonación de voces, pero también de cine, de series antiguas y presentes, de las que nos gustan a los mayores y de las que disfruta Julieta. Todo con el ritmo pausado de Valle, se hace el camino a gusto, tranquilo, sin prisas. Escúchanos y contágiate de nuestra paz.

 

 

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